El amor es un vínculo emocional
profundo y un sentimiento intenso de afecto, de compromiso y de apego hacia
otra persona, ser o concepto.
Más que una emoción, se considera una
actitud vital y un proceso psicológico y biológico que impulsa la búsqueda de
unión y de empatía, basándose en la confianza y el respeto mutuo.
El amor se manifiesta a través de acciones y actitudes, no solo de sentimientos. Y por eso podemos distinguir diferentes tipos de amor, como:
Amor romántico: Sentir atracción y
deseo de construir un proyecto de vida compartido (como el de una pareja).
Amor filial: el afecto incondicional
entre padres e hijos.
Amor propio: aceptación y cuidado de
uno/a mismo/a.
Amor fraterno: el cariño profundo hacia
amigos o hermanos.
Acciones: cuidar, escuchar, respetar la
libertad del otro, apoyar y sacrificarse.
Abordemos ahora la diferencia entre el enamoramiento y amor:
El enamoramiento es una "tormenta
química" y es involuntario; no eliges de quién te enamoras. Existe una
idealización total. No ves a la persona real, sino a una proyección de tus
deseos; ignoras sus defectos y exageras sus virtudes. Es pasajero y
efervescente. Suele durar entre 6 y 36 meses; una vez que la química cerebral
se normaliza, la idealización cae. Puede generar inseguridad, ansiedad por la
reafirmación y miedo al rechazo. Se vive como una "montaña rusa".
Cuando te enamoras, te inundas de un
cóctel de neurotransmisores y estás literalmente, bajo el efecto de una droga.
Este es el "cóctel de neurotransmisores":
1.El placer te lo da la dopamina: se dispara en el sistema de recompensa (como el
núcleo accumbens), generando euforia, energía extrema y una fijación intensa en
la otra persona. Es la razón por la que quieres estar con ella todo el tiempo.
2.La
obsesión se da por la serotonina: curiosamente, sus niveles disminuyen de forma
similar a lo que ocurre en personas con trastorno obsesivo-compulsivo. Esto
explica por qué no puedes dejar de pensar en esa persona y analizas cada
detalle de sus mensajes.
3.El
vínculo es propio de la oxitocina y vasopresina, las llamadas "hormonas del abrazo", refuerzan la
confianza, el apego y la sensación de seguridad.
4.La
alerta te la producen la adrenalina y noradrenalina: causan las reacciones
físicas: corazón acelerado, manos sudorosas y las famosas "mariposas"
en el estómago.
También, la neurociencia ha observado que, al ver a la persona amada, se reduce la actividad en la corteza prefrontal. Como esta zona es la encargada del razonamiento lógico y el juicio crítico, literalmente "dejamos de ver" los defectos del otro. Por eso se dice que el amor es ciego; tu cerebro ha apagado temporalmente su capacidad de juzgar.
¿Y qué pasa cuando hay una ruptura?
Cuando hay una ruptura, el dolor no es
solo mental. Las áreas del cerebro que procesan el dolor físico se activan. El
desamor es un síndrome de abstinencia real. Si sientes que te falta el aire o
que te duele el pecho, no eres exagerado: tu cuerpo está sanando una herida biológica."
La neurociencia estima que la
recuperación total y la reconfiguración de los circuitos neuronales pueden
tomar entre 12 y 18 meses. Sin embargo, realizar actividades que generen
dopamina de forma saludable (como el ejercicio físico o aprender algo nuevo)
ayuda a "recalibrar" el sistema de recompensa más rápido
El "choque" neuroquímico por la caída en picado de la recompensa: los niveles de dopamina y oxitocina (que tu pareja te proporcionaba) caen bruscamente. Tu cerebro sigue buscando su "dosis" habitual de afecto, lo que genera pensamientos obsesivos, la urgencia de revisar redes sociales o de enviar mensajes.
Inundación de cortisol: al interpretar
la pérdida como una amenaza, el cerebro dispara los niveles de cortisol (la
hormona del estrés). Esto te mantiene en un estado de hiperalerta y ansiedad
constante.
Bajón de serotonina: al disminuir este
estabilizador del ánimo, aparecen la irritabilidad, el insomnio y la rumiación
constante (darle vueltas a lo mismo una y otra vez)
Sin embargo, el amor es otra cosa, es un estado mental sereno y consciente. Se basa en la elección diaria de cuidar el vínculo a pesar de los defectos y dificultades. Implica un conocimiento realista. Aceptas a la pareja con sus "luces y sombras", reconociendo su individualidad y respetando su autonomía. Es estable y profundo. Requiere compromiso, paciencia y trabajo en equipo para perdurar a largo plazo. Proporciona una sensación de paz, seguridad y familiaridad. Es como estar con un mejor amigo que te conoce profundamente.
Si hubiera que poner algún sinónimo del
amor podríamos destacar las siguientes palabras: afecto, cariño, apego, admiración,
compasión, pasión y vínculo.
La filosofía ve el amor no solo como un sentimiento, sino como una fuerza que mueve el mundo o una decisión racional. Los filósofos han debatido durante siglos sobre su significado ético, espiritual y existencial.
1.Por ejemplo, para Platón, el amor era el deseo de algo que nos falta para alcanzar la perfección. En su obra El Banquete, describe una escala que comienza por la atracción física (la belleza de un cuerpo). Evoluciona hacia la belleza de las almas y el conocimiento, culminando en el "Amor Platónico": que no es un amor imposible, sino el amor a la idea pura de la Belleza y el Bien.
2.Los antiguos griegos no usaban una
sola palabra para el concepto amor, sino que distinguían matices que aún usamos
hoy. Por ejemplo, hablaban de Eros, el
amor apasionado, sexual y posesivo. De Philia, el amor de la amistad y la
lealtad, lo que implica querer el bien del otro de forma recíproca. O Ágape, el
amor universal, incondicional y desinteresado (como el amor a la humanidad o a
Dios).
3.Contrario a la idea de que el amor
"te sucede", Aristóteles lo definía como "querer el bien para
otro". En la Edad Media, Santo Tomás de Aquino reforzó esta idea y decía:
amar es un acto de la voluntad. No es solo una emoción pasajera, sino una
elección constante de buscar lo mejor para la otra persona.
4.Para Arthur Schopenhauer, el amor es
un engaño de la naturaleza, una "trampa de la especie" para asegurar
la reproducción. Creía que el enamoramiento es un estado de demencia temporal
que nos ciega para que cumplamos el objetivo biológico de procrear, sin
importar si la pareja nos hace realmente felices a largo plazo.
5.El filósofo español José Ortega y
Gasset decía que el amor es un "fenómeno de la atención". Estar
enamorado es tener la atención tan fija en alguien que el resto del mundo se
vuelve borroso. Además, defendía que amar a alguien revela quiénes somos
realmente, pues elegimos aquello que resuena con nuestra esencia.
6.Erich Fromm, en "El arte de
amar", propone que el amor no es un sentimiento espontáneo, sino un arte
activo que requiere conocimiento, esfuerzo y disciplina. Se basa en cuatro
pilares fundamentales—cuidado, responsabilidad, respeto y conocimiento—para
superar el sentimiento de estar separado, al ser fuente de angustia humana, mediante
la práctica consciente.
7.Simone de Beauvoir decía que el amor
auténtico es el encuentro de dos libertades. Y si nos enseñaron que amar es
buscar una 'media naranja' que nos complete, nos educaron mal porque eso sería
amar desde la carencia.
8.Por último citaré a un filósofo
coreano y actual: Byung-Chul Han (Premio
Princesa de Asturias), quién resalta: amar requiere la valentía de dejarse
herir y alterar por el otro. "No es: 'te necesito para ser alguien', sino:
'soy un ser íntegro y elijo compartir mi camino contigo'.
Cambiemos de registro, a nuestro campo,
la psicología. Pues una teoría fundamental en psicología y a considerar en el
amor es la Teoría del Apego:
La psicología nos dice que no elegimos
a nuestras parejas al azar. John Bowlby y Mary Ainsworth descubrieron la Teoría
del Apego. Según cómo te cuidaron de niño, creaste un 'manual de instrucciones'
emocional. Las experiencias tempranas moldean cómo
los adultos gestionamos el estrés y la intimidad en las relaciones amorosas y
sociales. Los modelos internos construidos en la infancia determinan las
expectativas que tenemos sobre los demás. Podríamos destacar los siguientes
estilos de apego:
Apego ansioso: si el cariño en la
infancia fue intermitente, hoy quizás sientes pánico al abandono y necesitas
reafirmación constante. Produce una búsqueda constante de afecto, alto temor al
abandono y necesidad de validación externa, que a menudo causa angustia.
Apego evitativo: si aprendiste que
mostrar vulnerabilidad era peligroso, hoy pones paredes cuando alguien se
acerca demasiado. Buscas la autosuficiencia, manteniendo
distancia emocional, lo que dificulta la intimidad y provoca el rechazo a la
vulnerabilidad.
Apego seguro: genera relaciones basadas
en la confianza, la autonomía, la seguridad emocional y la buena comunicación.
Apego desorganizado: mezcla miedo y
deseo de conexión, frecuentemente derivado de traumas, lo que causa
comportamientos inestable.
¿Reconoces tu estilo de apego?
Tienes que saber que reconocerlo no es
una condena, es el primer paso para sanar y corregir si algo va mal.
Una curiosidad de pareja: el/la ansioso/a
y el/la evitativo/a se atraen como imanes, repitiendo un baile de persecución y
huida que les agota. Ambos confirman sus miedos inconscientes: el ansioso
confirma que "lo van a abandonar" y el evitativo confirma que
"van a invadir su espacio”.
¿Y cómo romper ese baile agotador? Pues
no es fácil, requiere mucha autoconciencia.
El ansioso necesita aprender a autorregularse y dar espacio. El
evitativo necesita aprender a comunicar su necesidad de espacio sin desaparecer
y a acercarse poco a poco al otro/a.
Suelen ser relaciones que generan mucha
dependencia emocional y desgaste. E igual necesitan pasar por terapia si
quieren seguir compartiendo trayecto vital, sin morir en el intento.
Otra teoría interesante es el Triángulo de Sternberg o la teoría triangular del amor.
Para Sternberg el amor no es solo
pasado, es construcción presente. Este psicólogo propone que el amor sólido
tiene tres pilares, lo que yo llamo el "IPC", que no es la subida de precios... y ahora verás porqué:
Intimidad: la conexión y confianza
profunda.
Pasión: el deseo y la chispa física.
Compromiso: la decisión consciente de
quedarse.
Un amor pleno necesita equilibrar estas
tres fuerzas, entendiendo que el equilibrio no es estático pues se trabaja cada
día."
Veamos las 7 combinaciones posibles en
relación con el amor. Te invito a que observes con cuál de ellas te identificas
más:
Cariño: solo hay intimidad. Es la base
de una amistad verdadera, pero sin deseo sexual ni planes de vida juntos.
Encaprichamiento: solo hay pasión. Es
el "amor a primera vista" o una aventura puramente física; suele ser
intenso pero fugaz.
Amor vacío: solo hay compromiso. Se ve
en parejas que siguen juntas por costumbre, por los hijos o por religión,
aunque ya no haya deseo ni confianza.
Amor romántico: Intimidad + Pasión. Hay
mucha química y cercanía emocional (como en el inicio de un noviazgo), pero aún
no se ha consolidado un proyecto de vida.
Amor sociable (o de compañeros):
Intimidad + Compromiso. Existe un gran cariño y decisión de seguir juntos, pero
la llama de la pasión se ha apagado. Muy común en matrimonios de muchos años.
Amor fatuo: Pasión + Compromiso. Son
esas relaciones que van muy rápido: se conocen y se casan enseguida. Hay deseo
y voluntad, pero no se conocen realmente (falta intimidad).
Amor consumado: es el equilibrio de los
tres vértices (intimidad, pasión y compromiso). Es el ideal al que muchos
aspiran, aunque Sternberg advierte que lo difícil no es alcanzarlo, sino
mantenerlo.
Un último amor que me gustaría tratar es el amor bondadoso o Metta al que se refieren los budistas.
Estamos hablando de los cuatro
Inconmensurables o moradas celestiales. Son cuatro actitudes o virtudes
sublimes que el budismo cultiva para liberar la mente de emociones aflictivas y
transformar la relación con uno mismo y con los demás. Se llaman
"inconmensurables" porque su práctica se extiende hacia un número infinito
de seres, sin exclusión ni límites:
Metta (Amor Bondadoso): es el deseo
genuino de que todos los seres sean felices y posean las causas de la
felicidad. Su práctica ayuda a contrarrestar el odio y la mala voluntad.
Karuna (Compasión): es el anhelo de que
todos los seres se liberen del sufrimiento y de sus causas. A diferencia de la
pena, la compasión busca activamente el cese del dolor ajeno.
Mudita (Alegría Empática): es el
regocijo por la felicidad, las virtudes y el éxito de los demás. Sirve como el antídoto
directo contra la envidia y los celos.
Upekkha (Ecuanimidad): es un estado de paz y equilibrio mental que trasciende el apego hacia los seres cercanos y el rechazo hacia los lejanos o enemigos. Permite tratar a todos por igual, sin prejuicios ni perturbaciones
Cultivar estos estados ayuda a
purificar la mente de los llamados "venenos" espirituales. Estos estados nos enseñan que el amor
más elevado no busca poseer, sino liberar."
Recuerda
que el amor es un poliedro: es química, es herida, es decisión… es espíritu.
Entender sus sombras te permitirá caminar hacia la luz en tus relaciones.
Cultivar
el amor, quizás se parezca más a cuidar un jardín que a encontrar una “fórmula”,
y por eso necesitamos ser nuestros mejores jardineros, nuestras mejores
jardineras, para cuidar esa joya tan preciada y vital llamada AMOR pues ya
decía Víctor Hugo que: “La vida es una flor cuya miel es el amor.”
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